La Selección llegó más lejos de lo esperado, pero pudo llegar un poco más lejos

Se aproxima fin de año y es momento de realizar balances respecto a las diferentes actividades deportivas que se han desarrollado en una temporada muy especial debido a la llegada del coronavirus Covid- 19, y en eta oportunidad toca el turno de la Selección Absoluta de Rocha.
La celeste grande (cada vez más desteñida y chica) tuvo altos y bajos, y si bien tal vez llegó más lejos de lo esperado en un principio, quedó la sensación que pudo haber llegado un poco más lejos en un torneo cuyo nivel año a año va decayendo.
Como generalmente sucede, Rocha llegó al debut con pocos entrenamientos (¡por falta de tiempo!), y perdió en Treinta y Tres, pero después le ganó ajustadamente de local y eso le alcanzó para avanzar a la siguiente fase del Campeonato del Este como segundo de un grupo que ganó con comodidad Cerro Largo.
En cuartos eliminó a Zona Oeste, en semifinales a Maldonado, a la que goleó 5:0 en el “Mario Sobrero” en lo que indudablemente fue el punto más alto de los dirigidos por Leonardo Altez, y las finales las perdió con Canelones del Este.
La llegada de la pandemia al país postergó la disputa de la fase final de la Copa Nacional, que finalmente se disputó con selecciones que perdieron potencial, entre ellas la celeste, la que de todas formas eliminó a Rio Negro, ganándole en Fray Bentos, y después quedó por el camino con Canelones del Este, perdiendo como local. Todo mérito de un grupo muy reducido, integrado por futbolistas e integrantes del cuerpo técnico que ante la falta de apoyo decidieron hacerse cargo del desafío.
¿Qué faltó?, una apuesta seria desde la dirigencia, eso que algunos llaman “proceso de selección”, que les brinde lo mínimo necesario a entrenadores y jugadores para que se sientan cómodos y a con ganas de afrontar una competencia que en el amateurismo debería ser la más importante.