FA comunicó al gobierno electo voluntad de integrar organismos de contralor, empresas y servicios

«Vamos a seguir dialogando sobre los criterios». De esa manera se expresó el presidente del Frente Amplio (FA), Javier Miranda, luego de la primera reunión que mantuvo con el futuro secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, en la que conversaron sobre los cargos que el gobierno electo cedió a la futura oposición.

Miranda llegó acompañado a las 16 horas de la vicepresidenta, Lucía Topolansky, y Gonzalo Civila, secretario general del Partido Socialista. Esas fueron las figuras que la Mesa Política del FA designó para negociar los 33 cargos que Luis Lacalle Pou les dio a la fuerza política basándose en el mecanismo que el presidente de la República, Tabaré Vázquez, tomó a principios de este mandato por la cantidad de votos obtenidos en la pasada elección.

Desde el FA, hay discordancias con los cargos que les concedió el presidente electo. En el primer planteo el futuro gobierno se negó a darle a la coalición de izquierdas un puesto en el directorio de Antel, tampoco en el Instituto Nacional de Colonización (INC). Vázquez, sin embargo, sí dio cargos en esos organismos a la oposición. Lacalle Pou dijo que de todos modos «es a negociar».

Luego de la reunión, Delgado manifestó que «hay voluntad» del FA de «integrar los organismos de contralor, las empresas públicas, entes y servicios descentralizados. Esa es la primera conclusión de la reunión». «Para nosotros es importante que estén en la participación de los diferentes organismos.

Obviamente hay algunas consultas que el FA hará en su propia interna que vamos a respetar. Nosotros vamos a seguir procesándola en la interna de coalición de gobierno», añadió el futuro secretario de Presidencia. Las negociaciones de ahora en adelante, según informaron fuentes políticas a LA REPÚBLICA, continuarán de manera informal «vía llamadas y mensajes de WhatsApp» aunque no descartan reunirse nuevamente previo a que Lacalle Pou asuma la presidencia.

Al igual que en la gestión de Vázquez, los frenteamplistas que ocuparán cargos en el próximo gobierno deberán ajustarse al programa de la coalición multicolor. En 2014, el entonces presidente electo había dicho al programa Buscadores -cuando se emitía por Televisión Nacional del Uruguay- que «el programa es el compromiso» por ende, si la oposición quería participar debería «cumplir con el programa».

En ese sentido, enfatizó en que la oposición podría ocupar cargos para «controlar», pero «con el compromiso firme en la gestión y con el programa» de gobierno de la izquierda. Por su parte, Miranda, tras reunirse con los futuros jerarcas en la sede de Todos, expresó a la prensa que quedaron en «presentar una próxima propuesta». «Estuvimos intercambiando de acuerdo a los criterios.

Estamos definiendo los criterios, los diálogos consisten en eso, en intercambiar puntos de vista sobre cuál es el objeto de los acuerdos», aseguró el presidente de la colectividad política.

Miranda sostuvo que «lo que está claro y lo que plantea el FA es la necesidad de la participación de la oposición en los entes de servicios desconcentrados, no solo con un rol de fiscalización sino de transparencia que es absolutamente necesario en ese sentido de la participación de la oposición, pero también en el sentido de la construcción de las políticas».

Los dirigentes frenteamplistas no plantearon estar en «ningún organismo en particular», pese a la molestia que existe porque no tendrán un puesto en la empresa de telecomunicaciones o en el INC, según había informado el diario El Observador.

Además de esos organismos, en la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), en el Banco de Previsión Social (BPS) y en la Comisión Administradora del Río Uruguay, tampoco ocuparía cargos el FA. «Seguiremos avanzando en el diálogo. No hay un planteo de más o menos cargos», afirmó.

En primera instancia, el FA aceptó los cargos. No obstante, prevén enviar una contrapropuesta para renegociar. Desde la colectividad aún no manejan nombres para esos 33 cargos, afirmó Miranda.

Cuando asumió Vázquez en 2015 a la oposición no les dio cargos en el BPS, ASSE y Codicen. El mandatario tomó esa decisión porque entendía que en esos lugares ya había directores «sociales» que ejercían el rol fiscalizador. En tanto, para el presidente electo, los partidos coaligados tendrán un rol de contralor y fiscalizador.

Luego que haya salido segundo en las elecciones nacionales del 27 de octubre, el nacionalista señaló que quiere que su propio partido lo fiscalice en el próximo gobierno. Lacalle Pou señaló que ofreció esos cargos a la oposición porque sumó menos votos.

En octubre, el FA obtuvo un 39,02% de los votos, mientras que cinco años atrás los partidos Nacional, Colorado e Independiente -los partidos que accedieron a cargos en este gobierno- habían captado el 46,86% de los votos.

Fuente: Diario La República