La luchadora por derechos humanos, Louise Popkin, declarada Visitante Ilustre de Montevideo

Louise Betsy Popkin fue declarada Visitante Ilustre de Montevideo, en una ceremonia realizada ayer en la comuna capitaliana. Popkin es docente en idioma español y literatura, traductora literaria con un doctorado en Lengua y Literatura Hispánica y desde el año 1973 está vinculada a nuestro país en forma permanente. La estadounidense ha tenido una destacada trayectoria en la lucha por los Derechos Humanos durante la dictadura en Uruguay. En junio de 1976 fue intérprete de la declaración que Wilson Ferreira Aldunate hizo ante el Comité de Asuntos Internacionales del Congreso de los Estados Unidos. Ese mismo año contribuyó a la campaña de denuncia de la tortura en Uruguay, promovida por Amnistía Internacional.

La Intendenta de Montevideo destacó el pilar que Popkin ha sido para las generaciones y el ejemplo que es y será para las que vendrán. “Montevideo gana de manera inconmensurable en declararte como visitante ilustre, gana en derechos humanos, en compromiso, proximidad y permanencia. Sos mucho más que una visitante, es tu casa, así queremos que lo sigas sintiendo siempre”.

En el evento, participó la directora de la Fundación Zelmar Michelini, Cecilia Michelini y el ex senador Rafael Michelini. Cecilia Michelini recordó el momento en el que Louise fue a visitarla a Estocolmo, Suecia. Contó que descubrió una persona que no era solo derechos humanos, como la identificamos durante el Exilio y la Dictadura, sino que tenía otros intereses a nivel educativo. La docente forma parte de la Fundación, “ahí descubrí otra Louise, de trabajo en equipo, de ideas…” añadió.

Por su parte,Rafael Michelini resaltó la importancia que tiene Louise en su vida y la definió como “tu primera y última esperanza en los momentos más difíciles, en los de mayor desgracia, siempre estaba ahí”.

Louise Betsy Popkin recordó lo que le tocó vivir en los años de la pandemia covid-19, cuando tenía una gran sensación de pertenencia con el Uruguay pero no podía viajar, “me pasé los cuatro años soñando con volver, imposibilitada de hacerlo, y cuando finalmente pude llegar, me encuentro con una ciudad de brazos abiertos, de amigos entrañables, calles, ruidos y sabores largamente añorados”.