Se cumplieron seis meses de la llegada de la pandemia al país

 

La libertad responsable, clases virtuales y un grupo de científicos asesores, así se creó la “nueva normalidad” del coronavirus en Uruguay.
Este domingo se cumplieron seis meses de la declaración de la emergencia sanitaria en el país tras la aparición de los primeros cuatro casos positivos de Covid-19, ocurridos el pasado 13 de marzo.
La pandemia, que cobró la vida de 45 uruguayos, llegó a Uruguay dos meses después de que se informara oficialmente el brote del virus en la ciudad de Wuhan, en China, y a casi dos semanas de haber asumido el nuevo gobierno.
De inmediato se decretó la emergencia sanitaria y se cerraron las fronteras y los centros educativos, así como también se cancelaron los eventos masivos.
Sin embargo, el gobierno nunca decretó el confinamiento obligatorio de la población. El presidente Luis Lacalle Pou había declarado, cuando decretó la emergencia sanitaria, que no estaba dispuesto a “llevar detenido a cualquier uruguayo, en cualquier lugar del país, que está tratando de hacer el peso”.
La estrategia, en cambio, fue apelar a la “libertad responsable” de la población en los siguientes 15 días y en factores como la capacidad del país de hacer pruebas diagnósticas y las plataformas sólidas de atención hospitalaria, que probaron ser claves en el relativo control de la pandemia en el país.
Además se creó el Fondo Coronavirus, una herramienta diseñada por el gobierno para cubrir las necesidades sociales y sanitarias de la población ante la llegada de la pandemia. Este fondo recibió, durante dos meses, aportes del 20 % de los salarios del presidente, legisladores, ministros y funcionarios públicos que ganan más de 80 mil pesos líquidos.
Por otro lado, también se puso en funcionamiento el régimen especial de subsidio por desempleo para los afectados por la emergencia, que alcanzó a más de 220 mil trabajadores.
La reactivación de las actividades que planificó el gobierno fue gradual. Los primeros en retomar la actividad fue el sector de la construcción, seguido por algunas escuelas rurales, más tarde el resto de las escuelas combinaron clases virtuales con presenciales y en agosto le tocó el turno a la recreación y al fútbol.
Todo esto fue posible sobre la base de un control del impacto del coronavirus y con el asesoramiento de un grupo de científicos, liderado por Fernando Paganini, Henry Cohen y Rafael Radi, que asesoran al gobierno.