Umpiérrez: «La idea nuestra es que La Pedrera sea nuestro José Ignacio»

Casi estamos terminando una primera quincena del año que, para los departamentos de la costa uruguaya, viene siendo de debate entre el entusiasmo y la preocupación: este 2022 empezó con una explosión de turismo, pero también con una creciente preocupación por el avance de la pandemia de Covid-19.

Rocha es uno de estos territorios, cuyos habitantes y comerciantes observan con esperanzas las cifras que dejará esta temporada, pese a la situación sanitaria. Mientras tanto, la Intendencia busca concretar nuevas inversiones que permitan dar un salto de calidad al departamento en cuanto a la infraestructura turística.

Para adentrarse en la temporada actual, las perspectivas de futuro de la comuna y los proyectos que busca emprender, En Perspectiva habló con el intendente de Rocha, Alejo Umpiérrez.

 

Umpiérrez comentó que, de acuerdo con los números de la Corporación Vial del Uruguay, el pasaje por el Peaje Garzón —acceso a Rocha—  fue de 80.000 vehículos desde el 23 de diciembre hasta el 10 de enero, de ese número, 71.000 fueron vehículos familiares o buses y el resto camiones de carga. Destacó que hubo un salto de 50.000 a 71.000 del año pasado a este y agregó que «hay una temporada muy fuerte que se sigue manteniendo a pesar de estar terminando la primera quincena, que tradicionalmente es la más fuerte».

«Rocha sigue con una ocupación altísima de punta a punta, de bote a bote y eso es una muy buena noticia para un departamento que tiene una fuerte incidencia en turismo y por la mano de obra que genera», expresó el jerarca, que agregó que la ocupación «ha sido absolutamente grande en todo el departamento, hasta en la Barra del Chuy y el propio Chuy».

El intendente dijo que el aumento de esta temporada significa una «suma muy semejante a las anteriores» antes de la pandemia, a pesar de que «está faltando el turismo argentino y el brasileño» que son importantes porque «son los de mayor consumo».

Dijo que aún no tienen datos del gasto per cápita de esta temporada, pero que lo van a tener en los primeros días de febrero. Aseguró que la comuna está ayudando al sector turístico con una serie de medidas impositivas, como un 50% de descuento de contribución inmobiliaria a todo el sector hotelero, además de no cobrarse higiene ambiental tanto a ese sector como a la gastronomía. Contó que se quitó la habilitación comercial para los nuevos comercios para «que no haya una traba para la generación de ningun nuevo emprendimiento».

Umpiérrez sostuvo que «de a poco» el departamento tiene que ir «generando un cambio cultural» y social para generar «una cultura de mejor servicio, mejor calidad y de alguna forma, mejorar los perfiles de atención y de servicio».

«Nosotros quisimos hacerlo con un fideicomiso que fracasó, que dedicamos 10 millones de dólares sólo para infraestructura costera, pero lamentablemente fracasó. Aprobamos uno más pequeño de 8.600.000 de dólares, que va a tener alguna suma importante para la costa, pero no es todo lo que hubiéramos querido», dijo y expresó que hay que fortalecer esa área, ya que «Rocha ha vivido de espaldas al mar», cosa que según cotejó es una «una característica muy uruguaya» que se acentúa en el departamento.

Sobre este punto recalcó que a pesar de tener 180 kilómetros de mar y ser el único departamento totalmente oceánico, «jamás tuvo un peso electoral la costa».

«La costa tiene contribuyentes de gente que paga tributos, pero no tiene votantes y no ha habido una mirada integral a la costa porque hemos tenido la mirada política de poner las inversiones en La Paloma, Chuy, Lascano, Castillos y no en la zona costera, no entendiendo que allí se puede generar un marco muy importante de divisas. Nosotros queremos cambiar esa ecuación», aseguró.

Umpiérrez fue consultado sobre las medidas que ha tomado la comuna para descongestionar el centro de La Pedrera en lo relativo a la movida juvenil y las fiestas. «Nosotros cumplimos la promesa de sacar todos los eventos bailables del interior de La Pedrera y la zona de La Aguada de La Paloma donde generaban una gran incomodidad. Lo trasladamos a un kilómetro afuera de La Pedrera donde se hizo una suerte de hub de bailes donde se juntaron varias barras, varios boliches y esas chacras y espacios abiertos donde hay un aforo fijado con el Ministerio de Salud Pública, de acuerdo a la cantidad de metros cuadrados y se controlaba el ingreso por inspectores municipales», dijo.

«El tema es que, de todas maneras, incomodidades al balneario se generan porque hay un prebaile y posbaile. Esta es una solución transitoria, el año que viene buscaremos una definitiva que signifique un lugar más alejado de toda la franja de balnearios, donde se prevea la forma de transporte a través de las empresas correspondientes que generalmente hacen estos servicios y poder generar este hub de bailes a una distancia de cinco, siete u ocho kilómetros sobre el eje de Ruta 15, en alguna chacra, donde esto genere una autonomización de los eventos bailables, la juventud pueda divertirse y la gente pueda descansar con tranquilidad».

«Queremos mejorar el perfil de La Pedrera, mejorarlo en infraestructura y mejorarlo como lugar de descanso. La idea nuestra es que sea nuestro José Ignacio, por decirlo así, y para eso tomamos la resolución que nos fue pedida por los vecinos. Incluso esta solución de transición fue charlada con muchos vecinos; obviamente las molestias y los días que sopla el viento desde determinado ángulo el ruido llega a La Pedrera. Los jóvenes la previa la hacen en La Pedrera y el posbaile también porque el baile termina a las 06:00, van a la playa y por más que pusimos inspectores de tránsito, trabajamos con la Policía y prefectura para disuadir las aglomeraciones, requisar parlantes en muchos lados, tuvimos un talón de Aquiles que sí, tenemos que ver cómo lo prevemos para el futuro, que son las fiestas privadas que se convoca por Whatsapp y que no responden a ninguna organización centralizada ni nada, sino a barras de amigos que arman fiestas y se convocan por Whatsapp en casas y que es muy difícil controlaro. Eso es un factor de molestia que vamos a ver cómo lo atacamos para años venideros».