Asumió el intendente de Rocha Alejo Umpiérrez

El flamante intendente de Rocha, dijo en su discurso de asunción este viernes que «en Rocha tenemos una deuda pendiente con el desarrollo, una deuda que la arrastramos de larga data». «No es sencillo, pero un día hay que empezar. Hay que apostar a más. Podemos hacerlo. Somos un departamento privilegiado».
Umpiérrez, que sucede en el cargo a Flavia Coelho (suplente de Aníbal Pereyra), dijo que su deseo es que «en Rocha reine también la ley y el orden, que Rocha sea tierra de ley y orden».
«Muchas veces parece que en Rocha se hace todo lo que no se puede hacer en otro lado y realmente nosotros no estamos dispuestos a tolerarlo. Con justicia, con firmeza, con autoridad, jamás con autoritarismo, pero vamos a hacer respetar las normas», apuntó el intendente.
Por otro lado, Umpiérrez dijo que «en Rocha tenemos una deuda pendiente con el desarrollo, una deuda que la arrastramos de larga data». «No es sencillo, pero un día hay que empezar. Hay que apostar a más. Podemos hacerlo. Somos un departamento privilegiado», señaló.
El intendente manifestó que su deseo es tener «firmes políticas de desarrollo» y «apostar al turismo de calidad», y señaló que para ello es necesario «mejorar la infraestructura, de lo que estamos tan carentes».
Allí, Umpiérrez dijo que su idea no es ser «refundacionales», ya que «las sociedades son una construcción colectiva y sucesiva, por etapas, donde un gobierno viene, se va, viene otro y así sucesivamente».
«Llevamos 35 años de democracia ininterrumpida. El período más largo de la historia nacional con instituciones democráticas, y eso vale la pena destacarlo, porque es la forma que hemos elegido los uruguayos para vivir. Rocha, al igual que el resto de las sociedades, se construye colectivamente. Cada uno va poniendo una hilada de ladrillos a esa casa común, que es nuestra tierra. Lo hacemos desde una visión republicana, desde el sentido de la ritualidad tediosa de la democracia, tediosa pero necesaria, porque no creemos en revoluciones. Cuando suceden las revoluciones generalmente son producto de una gran presión social que no ha tenido cauces porque las instituciones y la sociedad no han sabido darlas», manifestó.
«Estamos todos en un mismo barco. Nosotros somos orgullosamente blancos, pero somos hijos de una coalición, pero sobre todo somos rochenses. Hemos creído que este acto de gobernar no es cambiar una mitad por otra mitad, para hacer esas cosas hay que abrir los brazos, generar espacios, y no bastan solo las palabras. Lo dijimos en campaña electoral que había gente que no iba a integrar nuestras huestes políticas o de la coalición pero que iba a tener responsabilidades en el gobierno. Gente que no nos votó y que votó al gobierno saliente. Y así hay dos áreas que seguirán siendo dirigidas por gente que no nos votó. Y para nosotros no es ningún síntoma de debilidad. Débiles son los que no reconocen el trabajo de los demás cuando está bien hecho, y nosotros no pecamos de ese tipo de debilidades», siguió diciendo.