A 143 años del nacimiento de Constancio C. Vigil

“Se cumplieron 143 años del nacimiento de uno de los más grandes pensadores de América Latina y galardonado por todas naciones de América y postulado como premio Nobel de la Paz.
Constancio C. Vigil , nacido en Rocha el 4 de setiembre de 1876. ¡Fue un ejemplo, lo es todavía, lo será siempre.!”, recordó Abel E. Valenzuela.

Un poco de historia…
Sus padres fueron Constancio Vigil, quien era periodista y abogado, y Ventura Olid. Los avatares políticos expulsaron a su padre de Rocha y lo condenaron a un exilio en Montevideo. Allí se radicó toda su familia. Con 15 años funda en Montevideo la revista La Alborada, y luego una publicación semanal de igual nombre. Fue director de dicho semanario hasta 1903. Por esos años también participa de la dirección de otros periódicos montevideanos, como La Prensa y El País.
En 1903, mientras hacía periodismo, el diario en el que escribía fue clausurado, y Vigil se radicó para siempre en la Argentina.
Apenas llegado a la Argentina creó las revistas Pulgarcito y Germinal, y el 11 de enero de 1911 hizo su primera apuesta fuerte: fundó y dirigió Mundo argentino, revista moderna y líder de su tiempo –llegó a tirar 150 mil ejemplares por semana– que se convirtió en un manual imprescindible para una sociedad todavía poco acostumbrada a ese tipo de productos.
En Buenos Aires su tarea estuvo dedicado a escribir unos 50 libros (entre ellos, los célebres Cuentos de Vigil, leídos desde entonces y hasta hoy por millones de chicos), y fundar (en marzo de 1918) y consolidar la Editorial Atlántida, que llegaría a ser líder del mercado de revistas.
El 7 de marzo de 1918 puso en la calle la revista Atlántida, que fue mucho más que un nuevo título: significó el nacimiento de Editorial Atlántida.
Así nacieron El Gráfico (30 de mayo de 1919), Billiken (17 de noviembre de 1919), Iris (5 de marzo de 1920), Para Ti (16 de mayo de 1922), Grand Guinol (primero de septiembre de 1922), Tipperary (18 de abril de 1928), El golfer argentino en 1931 (luego se llamó Sport) Cinefrag y Vida nuestra en 1932. En 1938 escribió el guion para la película de animación El mono relojero sobre el cuento homónimo de su autoría, que dirigió Quirino Cristiani.
Creó personajes populares de la narrativa infantil, como el Mono Relojero y la Hormiguita Viajera.