No Más Colillas Uruguay comenzó una gira para llegar al mágico número 100 mil

El 5 de junio del año pasado, en el Día Mundial del Medio Ambiente, había una manifestación en la explanada de la Intendencia de Montevideo contra la instalación de UPM. Joaquín estaba allí pero, en lugar de manifestar, decidió juntar las colillas de cigarrillos que había en el lugar. En una hora llenó una botella de litro y medio. No conforme con eso, tomó el micrófono y dio un mensaje a los presentes.
“La gente aplaudió y hasta se sacaron fotos conmigo”, recordó del momento que le dio el impulso para llevar adelante un sistema de recolección de colillas de cigarros que desembocó en la creación de No Más Colillas Uruguay. Formalmente existe hace unos cinco meses, tiempo en el que llevan recolectadas unas 40 mil colillas.
Pero la idea disparó otras cosas, como la necesidad de buscar la manera de reciclar esos desechos tóxicos, recurrir a recipientes que no fueran maltratados por la población o empezar a transitar el camino de la profesionalización.
Las colillas, compuestas en un 80% por materiales plásticos, son un residuo altamente contaminante al que es complejo encontrarle una forma de reciclaje. No Más Colillas está asociado ahora al responsable de un proyecto para abrir una empresa de reciclaje de colillas de cigarro, proyecto ya aprobado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y actualmente en fase de validación técnica.
“Se va a iniciar una investigación que aún no se definió si va a ser en la Facultad de Química o en otro laboratorio para poder reciclar las colillas. Nosotros tenemos que demostrarle a la ANII que se pueden recolectar colillas para esta investigación. Nos pusimos la meta de juntar 100 mil colillas para fines de febrero”, contó Joaquín.
Contenedores
Para alcanzar el número planteado, No Más Colillas se propuso mejorar el sistema de recolección que hasta ahora se hacía con bidones de plástico instalados, por ejemplo, en las paradas de ómnibus.
“La gente no los respetó, los llenaban de basura, los rompían, los robaban…”, comentó Joaquín. Entonces decidieron presentar una nueva propuesta de contenedores en Montevideo Decide, plataforma de la Intendencia de Montevideo que ya les había aprobado una prueba piloto con contenedores de metal que serán instalados a mediados de este año.
A modo de transición, mientras eso no se concreta, consiguieron que les autorizaran la colocación de contenedores hechos en base a tubos de PVC, lo que estarán haciendo desde fines de enero. Lo mismo ocurrió con la Intendencia de Maldonado, por lo que se estarán instalando recipientes en las ciudades de Maldonado, Piriápolis y Punta del Este.
No Más Colillas Uruguay
Los contenedores en tubos en PVC que se instalan a la espera de los definitivos de metal.
Unas 15 personas participan de las jornadas
No Más Colillas Uruguay está a cargo actualmente de tres responsables: Joaquín, que se ocupa de la gestión social; Nicolás, representante del movimiento ante la ANII y ayudante en el tema contenedores, y Carla, enfocada en el proceso de la profesionalización.
En las jornadas de limpieza y recolección participan un promedio de 15 personas, pero han llegado a convocar a 50 en un solo día.
No Más Colillas Uruguay no está relacionado con ningún movimiento internacional, pero sí tienen referencias, como el caso de la empresa exportadora e importadora chilena Imeco o No Más Colillas en el Suelo Global.
De gira
Para llegar al objetivo de 100 mil colillas recolectadas, No Más Colillas viene desarrollando este verano una serie de jornadas de limpieza y recolección que incluyen informar a la gente sobre el proyecto. Las mismas se inscriben dentro de una gira por distintos lugares del interior que concentren turismo.
Este sábado estuvieron en el parador Hola Verano 2020 de Playa Pascual, en San José; el domingo en Atlántida, y el lunes comenzaron a colocar los contenedores de PVC en Maldonado. De ahí se van a Valizas, Cabo Polonio, La Paloma y Punta del Diablo (Rocha). “También vamos a hacer puestos con contenedores individuales que van a ser como ceniceros con latas, que ya colocamos en Aguas Dulces”, dijo Joaquín a El País.
Y existe la idea de que las personas se puedan inscribir para hacerse responsables de un determinado contenedor. Eso significa controlarlo unas dos veces por semana, recolectar las colillas y llevarlas a un lugar que seguramente sea un predio proporcionado por la intendencia correspondiente.
“Lo acordado con las intendencias es que nosotros nos encargamos del sistema de recolección. Todavía no podemos licitar porque somos un movimiento voluntario. La idea es en un futuro ofrecer un servicio al Estado o a una empresa privada”, explicó Joaquín sobre el proceso de profesionalización del movimiento en el que se encuentran enfrascados por estos días. En tal sentido, deben decidir si serán una ONG o una empresa privada.
Bidones
La experiencia comenzó con bidones de plástico que colocaban en las paradas de ómnibus. Pero la gente los llenaba de basura, rompía o robaba, por lo cual presentaron la idea de contenedores de metal.
Tubos de PVC
Mientras no se instalan los contenedores de metal (mitad de año), se colocarán recipientes hechos en base a tubos de PVC. Los primeros irán a Maldonado, Piriápolis y Punta del Este desde fines de enero.
Socios
Los primeros convenios se han firmado con las intendencias de Montevideo y Maldonado. El movimiento se compromete a ocuparse de la recolección y las comunas permiten que se instalen los contenedores.
Bonos
Todo lo hacen con dinero de su bolsillo y de la venta de un bono colaboración hecho de papel plantable del grupo Nido de Vida que cuesta $ 100, cuyos premios son productos sustentables hechos en Uruguay.