Combustibles: por ahora no habrá aumento de tarifas, anunció Arbeleche

En conferencia de prensa, la ministra de Economía, Azucena Arbeleche, anunció que el gobierno decidió no trasladar el aumento del costo en el barril de crudo a las tarifas públicas, como medida de apoyo a los sectores productivos y a la ciudadanía en general para atravesar la pandemia.

Arbeleche indicó que entre marzo y diciembre de 2020 el precio del barril creció 30,8% y que esto se ha visto reflejado en el aumento de tarifas públicas de naftas y gasoil “en la mayor parte de los países del mundo”, en un entorno del 20%.

No trasladar este aumento implica un costo para el Estado de 30 millones de dólares, solo en abril, dijo la ministra. Que el gobierno entiende, sin embargo, que debe asumir por la situación extraordinaria que atraviesa el país. “Significan un deterioro en el resultado fiscal, pero el gobierno lo entiende necesario”, afirmó. “Hemos insistido con los conceptos de las dos cajas de los recursos públicos. La caja donde podemos ahorrar, donde hay ineficiencias, y la caja en donde tenemos que volcar más recursos. Son los ahorros que obtuvimos el año pasado los que nos permite sostener este otro tipo de medidas para ayudar al país en su conjunto para atravesar esta situación de pandemia”.

No obstante, señaló que el gobierno monitoreará mes a mes la evolución del crudo para determinar cuándo es oportuno trasladar los costos a las tarifas públicas y que el gobierno está listo para la puesta en marcha de la nueva estructura de fijación de precios.

Más adelante el ministro de Industria, Omar Paganini, explicó cómo será el esquema de fijación de tarifas, que permitirá en unos tres años alcanzar la paridad de importación.

La fórmula se apoya en dos parámetros. El principal es el precio de paridad de importación (PPI), “que calcula la Ursea mensualmente desde noviembre del año pasado” y “acompaña fielmente la evolución del precio internacional del crudo”.

El segundo es un factor “x”, “algunos pesos más sobre el PPI”, que corresponde a sobrecostos en los que incurre Ancap por “pérdidas y subsidios que debe absorber y porque tiene un sobrecosto estructural que debe trabajar para disminuir”, explicó Paganini.

Además de los sobrecostos estructurales, las pérdidas del negocio de portland, la mezcla de agrocombustibles por encima de lo que mandata la ley y el subsidio al supergás componen el factor x, que hoy equivale a unos tres pesos por litro, especificó el ministro.

La transición hacia la paridad de importación implica “cambios importantes en el sector” para llevar este factor a cero, explicó.